martes, 16 de abril de 2013

Conferencia UNA FOTOGRAFIA UNA HISTORIA

  Transcribimos la conferencia llevada a cabo el día 9 de Abril en Casa  Américas a cargo del Ing Wálter Alejos Calderón   que se llevó a cabo, como parte de la programación de la exposición de las fotografías del archivo Baldomero Alejos, el mismo que continuará exhibiéndose hasta medianos de Junio de este año, en dicho recinto. La dirección es Córsega 299 Barcelona. España.
                    


Ayacucho, una ciudad serrana que goza de un excelente clima templado situada a más de 500km de la capital del Perú, se llega en 8 horas en coche y en 30 minutos por avión. Su nombre proviene de dos palabras quechuas: Aya que significa alma y cucho que significa rincón, es decir “rincón del alma”. En el pasado era considerada como un Tambo o lugar de descanso de quienes se dirigían al Cusco, capital del Imperio Incaico. Probablemente se le asignó este nombre por la dinámica económica que generaba la concurrencia de arrieros, comerciantes, campesinos y hacendados, y por lo inspirador que resultaba hallar reposo en ella. Hasta hoy es conocido como pueblo de artistas y artesanos que viven allí desarrollando diversas expresiones como pintores , músicos, poetas , talladores de piedra de Huamanga, orfebres, ebanistas, tejedores, ceramistas, escultores cuya obra fue siempre y hasta hoy reconocida mundialmente.


Esta tierra fue escenario de grandes acontecimientos históricos desde la antigüedad. Durante el primer milenio, desde el año 700 a 1200 D.C. fue el centro económico, militar y religioso del Imperio Wari, Imperio que abarco gran parte del territorio sudamericano, desde Ecuador, Bolivia y Chile. Su gran extensión e influencia precedió al Imperio Incaico.


En 1924 en la Pampa de la Quinua a unos 38 km de la ciudad de Ayacucho se llevó a cabo la batalla de Ayacucho, batalla que fue decisiva para lograr la tan ansiada y lograda, Independencia de América.


En esa misma ciudad, infelizmente, en la década de los 80 la agrupación terrorista de Sendero luminoso dio inicio a lo que denominó la lucha armada, cuyo resultado no sólo frenó su desarrollo sino ocasionó su atraso en 20 años, porque llevo a Ayacucho y al Perú a la muerte y destrucción de casi toda su infraestructura y el saldo de más 60,00 muertos en dos décadas. Violencia que también se ejerció desde el Estado contra poblaciones y personas y cuya intensidad bajó luego de la caída del líder máximo de Sendero Luminoso, Abimael Guzmán Reynoso en setiembre de 1993 hecho que favoreció su posterior desarticulación quedando en la actualidad reducido a un número muy pequeño. Hoy ya no tienen la fuerza suficiente como para desestabilizar al gobierno. Los localizados en el VRAE (selva ayacuchana) han terminado basando sus fuerzas en su alianza con el narcotráfico.


Baldomero Alejos llega a Ayacucho el año 1924 con motivo del aniversario de la Batalla de Ayacucho, junto a muchos visitantes, migrantes y autoridades de gobierno, ya que como parte de la agenda oficial se tenía programada la inauguración de la carretera La Mejorada a Ayacucho, que uniría esta ciudad con Huancayo y Lima. Baldomero encuentra una ciudad pequeña con no más de 20,000 habitantes, una sociedad con clases sociales muy diferenciadas. Gente muy adinerada, poseedora de tierras y servidumbre; acaudalados comerciantes y autoridades eclesiásticas, judiciales, de gobierno que ocupaban lo que hoy se conoce como el centro histórico monumental y por otro lado, gente pobre conformada por campesinos en condición de servidumbre y el sector de artesanos y arrieros que ocupaban los alrededores de la ciudad especialmente en el barrio de Carmen Alto , Santa Ana y el barrio de la Magdalena. La ciudad era pequeña de alrededor 25 manzanas donde se levantaron los 33 templos católicos y muchos conventos y monasterios como expresión de la religiosidad que experimentaba Ayacucho en aquellos años.

                                       
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                                                FOTO  1 Vista panorámica de Ayacucho
La arquitectura de la ciudad tuvo fuerte influencia de España, sus casonas, templos, conventos y haciendas guardan mucho parecido con la arquitectura española de esos años. Su plaza mayor está rodeada de arquerías y en todo su contorno las casonas aun conservan sus techos de tejas y balcones de madera.

                                                     TO 2:  La plaza mayor de Ayacucho

Siglos antes se habían establecido las órdenes religiosa de los Jesuitas, los Dominicos y Franciscanos quienes se dedicaron a la evangelización, la creación de escuelas y universidades. Una de ella fue la actual Universidad Nacional de San Cristobal de Huamanga, cuyo lema era “Dios no vino a ser servido sino a servir”


Por su gran habilidad y arte para para realizar extraordinarias fotografías Baldomero Alejos, rápidamente se convierte en el mejor fotógrafo de Ayacucho y su reputación crece de modo que se convierte en el preferido y más solicitado especialmente de la población citadina, de allí que abundan las fotos artísticas de esa época...Era una tradición y motivo de orgullo tomarse una fotografía con Baldomero Alejos. Todos deseaban una foto retocada finamente por él. Apreciaban su buen estilo. Les agradaba aparecer en la vitrina de exhibición de su estudio fotográfico. Con el correr de los años, el detrimento de la hacienda, la migración interna y el proceso de modernización muchos campesinos y la clase media de la ciudad llegaron a su estudio en procura de fotos para sus documentos personales. Poco a poco fueron en aumento las fotos carnets o pasaportes. De todo lugar llegaban a visitar el estudio fotográfico Alejos, o se constituía personalmente en las casas u oficinas de aquellos que los solicitaban, previo contrato.


Maestro dedicado a su arte 100%, dominaba perfectamente la luz natural usando como base cortinas y fondos pintados al óleo en blanco y negro con paisajes europeos, probablemente como resultado de seguir las enseñanzas de su maestro Diego Goyzueta, de quien aprendió y procuró siempre perfeccionar su técnica. Una de las características de sus tomas era el dominio de las sombras en los retratos. El consideraba que toda foto debería expresar tres dimensiones, y tener profundidad, porque la luz directa en el rostro achataba el rostro afectando su calidad. Se esforzaba por lograr buenos contrastes, los adecuados dentro de lo que hoy llamamos escala de grises.


a)- Las fotos de temas religiosos:


Baldomero Alejos capto fotografías de templos y conventos así como de muchas actividades religiosas que movilizaba a casi toda la población de Ayacucho. Ya que en esos tiempos era común que el anhelo de muchos padres era tener un hijo militar, otro sacerdote y otro abogado, hay muchas fotos con este tipo de contenido. Padres al lado de sus hijos sacerdotes, monjas, militares, autoridades ó profesionales.

                                             FOTO 3: Monasterio de San Francisco de Asís

Este convento albergó por 45 años a Fray Pedro de Mañaricua, singular lingüista procedente de Viscaya del Pais Vasco, a quien mi padre fotografió y también tuve la suerte de conocerlo de niño, por ser muy carismático y piadoso. Fue el primero en traducir un devocional al quechua con oraciones y canciones llamado CRISTIANORUNA, Llegándose a establecer los rituales católicos en quechua. Murió el año 1968 a los 82 años. También albergó por un tiempo muy corto, a Fray José Mojica, célebre tenor mexicano que se hizo sacerdote, conocido mundialmente por ser autor de la obra “Yo Pecador” que se llevó al cine. Este sacerdote como artista compartió con grandes cantantes de su época como Agustín Lara, Pedro Vargas, Libertad Lamarque, etc. Canto por última vez la composición de Agustín Lara “solamente una vez”


La tarea de la catequesis que se llevaba a cabo con los niños se podría apreciar en la siguiente hermosa foto que inclusive cuenta con la presencia del Monseñor Víctor Alvarez Huapaya quien personalmente la dirigía. Yo era también parte de ese grupo de niños que asistía a este recinto.


                                                    FOTO  4 : Catequesis
La procesión de Corpus Cristi en el mes de Junio


                                                                 FOTO  5
La religiosidad más alta se muestra en la Semana Santa con 7 días de procesiones, afamada fiesta religiosa que causa admiración a los visitantes y es un atractivo turístico de carácter internacional. De todas ellas la procesión del señor de la Resurrección constituye un hecho realmente espectacular, que sale a su recorrido a la 4 y 30 de la madrugada del día domingo, en un anda de unos 15 m de altura y es cargado por unos 200 campesinos que bajaban de los pueblos con ese fin.


                                                       FOTO  6:  Señor de la Resurrección


Los “carguyoq” o mayordomos de una procesión tenían que ser personas de muchos recursos, por los altos costos que significaba asumir esta responsabilidad.


                                                       FOTO  7:  Mayordomo o carguyoq
Si comparamos a los mayordomos de ambas procesiones, encontraremos grandes diferencias en aquella época, diferencias que Baldomero Alejos supo captar con su lente y que lo podemos visualizar si comparamos la foto 6 y 7.En la primera  foto observamos a los mayordomos con una vestimenta sencilla que generalmente eran "arrieros" de Carmen alto, de ocupación comerciantes viajeros que habían adquirido poder económico por las transacciones comerciales que hacían entre Lima, Ayacucho y Cuzco. En la segunda fotografía  un acaudalado   comerciante  de clase media y que vivía en   el centro de la ciudad.


b)-Fotos de bodas:


.Baldomero captó con su maravillosa lente las bodas de casi toda la sociedad Ayacuchano en sus diversos estratos, y podemos observar las diferencias entre cada una de ellas:


                                               FOTO  8:  Familia adinerada Florish-Medina.
En esta fotografía de una familia de  un círculo adinerado de Ayacucho puede observarse la vestimenta de la pareja, que nos muestra que  provienen de familias con recursos.

                                          FOTO 9:  Clase media . Familia Florencio Infanzón
 Esta foto nos muestra una familia de clase media emergente de ayacucho y podemos observar que la vestimenta no es  muy lujosa , pero  que han elegido al jefe de un Banco Comercial como padrino: El Sr Jaúregui y su esposa.

                                                FOTO  10:  Familia de Barrio
Un típico  matrimonio de Barrio acompañado de las "huamanguinas", probablemente vivían en los barrios de santa Ana o de la Libertad. Se puede observar el tipo de decoración del fondo que era una tela blanca con adornos  de hojas hechas de cartón recubiertas de cera, que adornaban especialmente el lugar  donde se sentaban a comer los novios y padrinos. Aquí podemos  reconocer al famoso dentista Ayacuchano el Dr  Angel Revatta, de quien se decía  en el argot popular que "tenia dos precios para extraer los dientes de sus pacientes: una con anestesia y otra sin anestesia"



                                            FOTO  11: Matrimonio de una familia del campo

Una familia del campo o de un barrio mas lejano (Hanan parroquia o Huran parroquia) donde se aprecia la modesta vestimenta, pero con muchos deseos de perennizar su casamiento en una foto.Si se observa  el fondo se toma la fotografía tiene las mismas caraterísticas que la foto anterior, pero con menos detalles y que probablemente era una decoración mas económica. Los padres o padrinos que los acompañan no presentan  una vestimenta costosa sino mas bien sencilla. Creo que la voluntad y deseo de la familia de peregnizar este momento importante fue la principal motivación para solicitar  los servicios de Baldomero Alejos, quien personalmente   asistió a la boda.


C).- Fotos de la sociedad ayacuchana:

Cuando Baldomero se establece en Ayacucho encuentra una sociedad muy estratificada cuyas diferencias sociales visibilizaban una gran desigualdad entre pobres y clase alta adinerada, descendiente de españoles ricos, hacendados, comerciantes e inmigrantes que llegaron a ayacucho después de la primera guerra mundial provenientes de Japón ( los Ishikawa, Takagui,Hiraoka, Nishikawa…), Arabia (Los kajatt, Chahud, Nader, Simons), Italia (Rossi, Copello, Trisolini) Alemania (Bolt) China (Wong), Israel (Barak) quienes dispusieron de medios para instalarse en Ayacucho y desarrollarse rápidamente como prósperos comerciantes. Todos ellos eran asiduos clientes de Baldomero.

                                                                FOTO  12 : Hacendado
Podemos observar as un Sr. con mucho poder económico, dueño de muchas propiedades en la ciudad y el campo a quienes llamaban"Hacendado" y eran muy respetados por su  riqueza. Tenían muchos campesinos e hijas de ellos como servidumbre en casa.

                                                              FOTO  13:   Familia Hiraoka
Es una  típica familia inmigrante de Japón, El Sr  Hiraoka  llega, como los demás solo a ayacucho y contaren matrimonio con damas Ayacuchana. Cuentan los ciudadanos de ayacucho, que la gran fortuna  que llegó a tener es, además de que lo ganó trabajando, por la suerte  que tuvo de encontrar un tesoro en una casona antigua  en la ciudad de Huanta, a donde fue enviado a administrar una tienda.


                                                    FOTO  14 : Familia Ishikawa
El poder económico de esta  numerosa familia fue considerable en los primeras décadas de su presencia en esta ciudad, llegó a comprar un gran casona precisamente en la plaza mayor de Huamanga -ayacucho, donde estableció su negocio comercial.


                                                              FOTO  15:  Familia Bolt Tello
Familia Alemana que  vivió en ayacucho, pero que finalmente retornó a Europa donde hoy radican sus descendientes.

                                                             FOTO 16:  Familia Chaud Majluff
Familia árabe que se asentó en ayacucho y  fueron prósperos comerciantes de telas

Sin embargo por el proceso de modernización y desarrollo de la ciudad y el acceso de la población a las nuevas obras viales y de infraestructura, la composición del tejido social fue cambiando de modo que la clase media, los mestizos, artesanos y los trabajadores de mando medio se involucraron en este proceso que también fue de orden cultural, por lo que entre sus costumbres empezaron a valorar la necesidad de fotografiarse en los estudios de Baldomero. Llegaban de las provincias aledañas como Huanta, San Miguel. Posteriormente también un pequeño sector de la población campesina visitó sus talleres fotográficos.


                                               FOTO 17: Familia Barnechea Carrillo – Gonzalez
Una familia de mestizos y también pequeños comerciantes, vestidos con estilos modernos elegantes- En ella encontramos al centro  al Sr.Francisco Gonzalez Verástegui que tenia una librería. También llegó a ser alcalde de Huamanga. y el único, hasta la fecha, que desde el Municipio de Huamanga, reconoció la gran calidad de Baldomero Alejos al concederle un premio al mérito por sus eficientes servicios el año 1962-


                                                      FOTO 18:  Graciela Romero y familia

Eran muy apreciadas las fotos artísticas de las familias, donde las figuras centrales eran los padres. Las fotos se constituían en los mejores recuerdos que se guardaban cuando los hijos abandonaban Ayacucho o el Perú en busca de nuevos horizontes, o como testimonio gráfico de los ascendientes o descendientes.
                                                 

                                   FOTO 19 FAMILIA ARRIARAN CON DOS EMPLEADAS.


Puesto que una foto refleja la realidad, una sociedad fracturada y desigual proyectará todas las costumbres derivadas de esa realidad a la hora de fotografiarse. Las sirvientas o trabajadoras del hogar vestidas con uniforme se arrodillaban a los pies de sus amos sea sólo para evitar confusiones a la hora de identificar a los miembros de la familia de los que no lo son, sea porque se les consideraba inferiores en algún sentido, o demostrar que no tenían los mismos derechos.

                                    FOTO  20: Familia de comerciantes o artesanos Delgadillo Torres

Nada más agradable que hacerse de una foto que capte el trabajo al que se dedicaba la persona o su familia.

                                                       FOTO  21: Familia pobre del campo


FOTO 22  La mama
En estas dos fotografias podemos apreciar por el tipo de vestimenta y arreglo personal que habían diferencias marcadas entre cada grupo social. Es destacable observar la vestimenta típica de la huamanguina. Sus polleras son hermosas y costosas, con muchos bordados y aun con incrustaciones de perlas y piedras preciosas. Motivo de orgullo para las mujeres que los lucían con mucho garbo. Aún hasta hoy muchas mujeres se visten así.

d).-La vida política, cultural, deportiva, social:

Baldomero Alejos también capto escenas importantes de la cotidianidad, de diferentes actividades, constituyéndose en los lugares donde era solicitado y previo acuerdo con el cliente.

                                                    FOTO  23: El boticario de la ciudad…
Una de las primeras boticas de Ayacucho ubicada en la segunda cuadra del Jr Dos de mayo y regentada por el Sr Ascencio, muy conocido por su precisión en la preparación de medicamentos y tambien atender las consultas de los pacientes. Muchas veces no era necesario ir al médico, porque el boticario acertaba en la curación de la enfermedad.   .”Anda compra pastillas de puntería donde ASCENCIO"…. Se decía vulgarmente en aquellos años, al que no acertaba en un lanzamiento al arco  o tiro.

                                           FOTO  24: El Sr Alcalde de la ciudad, Sr. Mujica.
Local de la Municipalidad de Huamanga, donde atendía el alcalde. Como la ciudad era pequeña no se necesitaba de mucha infraestructura ni equipos. En aquellas épocas los alcaldes eran nominados por el gobierno central y trabajaban ad honoren-

                                                 FOTO  25 Barzola EL GRAN FONDISTA
 Fue campeón sudamericano, no obstante recibió poco el apoyo de las autoridades deportivas debido a su extracción social.Cuenta la historia que desde muy niño corría diariamente a su escuela desde la comunidad de Rancha, ubicada a unos 8 km de la ciudad de ayacucho, tanto de ida como de vuelta, solo provisto de un poco de maiz tostado, carne seca  y queso y agua que era todo su almuerzo de lunes a sábado.Por su permanente entrenamiento no tenía   rival alguno en el Perú y América

                           
                                       FOTO  25 Repartiendo regalos en navidad,.
 En los locales de la Beneficencia Pública de Ayacucho o cerrados locales similares se repartía regales a los niños mas pobres con motivo de la navidad. Es importante observar como Baldomero logra la atención de la mayoría de los 500 niños, en las dos fotos que se muestran.
                                                   FOTO 26  Regalos de navidad
La cámara de Comercio de Ayacucho  con una dirigencia conformada por su mayoría por comerciantes inmigrantes reparte regalos a los niños pobres. Se puede apreciar en la foto a Sr Ishikawa , Al Sr  Barack
y el Sr. Kajatt entre otros.


                                                     FOTOS 26 y 27 damas Ayacuchanas

Estas fotos muestran la evolución de la vestimenta de las damas ayacuchanas de acuerdo a la moda imperante. Se caracterizan por sus peinados y trajes de moda.



e).-FOTOS CARNET


Ante la obligación emanada de gobierno de que todos los ciudadanos deben tener un documento de identidad y que muchos otros documentos oficiales deberían contar con fotografías carnet, Don Baldomero procedió a una nueva implementación de su taller y de su set, preparó nuevos materiales y dispositivos que le permitiera tomar fotografías con su cámara de Studio.


Así fue aumentando el número de ciudadanos de diferentes edades que pasaron también por el lente de Baldomero. No obstante ya había en Ayacucho muchos fotógrafos, la gente siempre prefería la foto del maestro, porque era el único que retocaba las fotografías profesionalmente. Solo le seguía el fotógrafo Rivera, pero su técnica era aún muy simple en el retoque. Siempre usó la luz natural y las sombras en sus fotos carnet.


Al final de un sinnúmero de carnets se presenta la de Abimael Guzmán R. y su esposa Augusta La Torre, líderes de Sendero Luminoso que ocasionaron la tormenta social que hizo tanto daño a Ayacucho y al Perú.

                                                 
                                                         FOTO  29: Abimael Guzmán R.

                                                             FOTO 30: Augusta La Torre

Ya en el ocaso de su vida Baldomero un tanto debilitado por su enfermedad, se ve en la necesidad de utilizar la luz artificial y el flash electrónico. Sus fondos de set son cambiados por cortinas más simples. Por implicar cambios de tecnología decide primero hacer pruebas con sus objetivos y equipos para de esa manera estar seguro del resultado de su utilización.


                       FOTO 31: Caída de un objeto, Baldomero Alejos captado con un flash electrónico


Esto en un resumen muy apretado el gran legado que deja Baldomero Bautista al Perú y el mundo.

                                                     María Julia Calderón de Alejos
                                                           esposa de Baldomero

                                                     
                                                    BALDOMERO ALEJOS BAUTISTA



















martes, 15 de febrero de 2011

Baldomero Alejos en Revista española "La fotografía: digital-actual" Feb. 2011

El archivo fotográfico se publica por primera vez en España a través de la especializada La Fotografía Actual, una de las más seguidas por los profesionales en España. Esta publicación ofrece un amplio abanico de contenidos especializados, centrado principalmente en portafolios de autor, aunque tambien incluye técnicas, novedades, coleccionables, etc.

Miembro de TIPA, ha sido reconocida por la FIAP y, entre otros numerosos premios, ha recibido el Premio Nacional de Fotografía al mejor medio de difusión, otorgado por la Confederación Española de Fotografía. Es el medio de comunicación por excelencia para fotógrafos profesionales, aficionados y amateurs avanzados.

Luego de una serie de coordinaciones, en particular con el fotógrafo Enric De Santos, la publicación dio la luz a principios de Febrero del 2011.

La publicación contiene una selección de fotografías del archivo fotográfico, que acompaña un texto referencial sobre la historia del archivo y la importancia del mismo en la construcción de la memoria histórica de Ayacucho.

Esperamos que esta sea una puerta para futuras exposiciones y difusión del archivo fotográfico en España.


viernes, 7 de agosto de 2009

Perusing A Peruvian Archive

Perusing A Peruvian Archive
Baldomero Alejos' collected work featured at Harvard's DRCLAS

Published On Wednesday, April 12, 2006 11:11 PM
By JEREMY S. SINGER-VINE


Baldomero Alejos, whose photographic documents of life in the Ayacucho region of Peru currently hang in the David Rockefeller Center for Latin American Studies (DRCLAS) building, considered himself a tradesman, not an artist. But considering his unusual talent for composition, dynamism, and detail as displayed in the exhibit, it seems that he sorely underestimated himself.


Alejos worked from 1924 until his death in 1976 as the only professional photographer in Ayacucho, amassing a large, focused body of work which is now making its first appearance outside of Peru.


DRCLAS and the Center for Latino Arts (CLA) in Boston are jointly exhibiting “Retouched: The Photographs of Baldomero Alejos.” The majority of Alejos’ work was studio portraiture, on display at CLA. In his time away from his studio, however, Alejos created a vast photographic archive of the events and people of rural Ayacucho, of which 41 prints will be on view at DRCLAS for the rest of the semester.


The photographs were a long time coming. Shortly after Alejos’ death, a fifteen-year conflict erupted in Ayocucho between the Shining Path Maoist guerrilla insurgency and the Peruvian armed forces. After the conflict ended in 1995, Alejos’ family went back to his studio and found 100,000 glass plate negatives, 60,000 still intact. From this archive Lucia, Peruvian photographer and Alejos’ granddaughter, has begun to print the photographs in the exhibit, the most comprehensive remaining visual record of mid-century Ayacucho.


The wide range of Alejos’ photographs is immediately apparent upon visiting the DRCLAS exhibit. He was, one might say, an equal-opportunity photographer, making pictures of clergy, military men, public officials, the wealthy, the working class, and the poor, establishing many points of comparison among his subjects along the way.


The photographs are notable for their many iterations of the photographer-subject negotiation. While Peruvians were no strangers to photography at the time, cameras were scarce in Ayacucho and the act of photography was conspicuous. It was impossible for Alejos, with his large-format camera, to be unnoticed by his subjects.


Instead, his subjects were all aware of his presence, in some capacity. This varying level of camera-awareness, ranging from posed portrait to near-candid is stimulating and keeps the exhibit engaging.


Alejos’ best photographs succeed for reasons as diverse as his subject matter. Lighting is what makes “San Juan de Dios Hospital” a great photograph—the sun comes from three large windows, bounces off the plaster walls, and illuminates each immaculate hospital bed with gradually increasing intensity towards the back of the room. As the hospital beds recede, the hospital employees arc out from the rear of the room towards us, and their dress changes from the dark suits in the rear to white robes in the front.


Other photographs are impressive for their balanced complexity. “Typical Nativity Scene” is near-maddening with its hundreds of miniature snow globes, potted plants, dolls, Disney characters, and doilies, but Alejos rescues the scene from pure cacophony. He steps away and sets the nativity scene off-center, transforming it into a cohesive unit. Still, if we come close to the photograph, we can just make out the detail of each miniature.


Yet the most impressive photographs are those Alejos took of peasants gathering in and around town. Perhaps what is so appealing about these photos, besides the repetition of forms and strong composition, is that we get the whole range of camera-awareness in the subjects. It is as if Alejos set up his camera and waited just long enough for some people to forget his presence and become distracted by someone or something else.


The arrangement in “Group of Peasants on Acuchymay Mountain” is clearly for the camera. Yet, perhaps because of the car whose front bumper can be seen in the corner of the photograph, several of peasants are looking off in another direction. A group of men in suits look most intently at the camera, perhaps are most aware of the importance of self-presentation.


At end of the exhibit, “Peasants Gathered at Christmastime in front of the Mayor’s Office” combines the tempered cacophony of “Typical Nativity Scene” with the mixed attentions “Group of Peasants.” Alejos’ camera peers from above a town square upon thousands of peasants.


They are packed so tightly that for the majority we can see little more than a head. Part “Where’s Waldo,” part Jackson Pollock painting, this photograph throbs and pulses as if the viewer is standing in the center of the crowd. Just as in Alejos’ other photographs of gatherings, the viewer notes that the peasants are aware of the camera, but just as many look at their children, siblings, or friends. And even though the photograph includes so many people, almost every face is legible.


Whether or not Alejos’ was an “artist,” he certainly transcended the status of mere tradesman. His documentary photographs can be read not only as artifacts of pre-conflict Ayacucho, but also as confirmation of a coherent aesthetic. These two interpretations are impressively complementary. Rarely do the artistic aspects of his photographs interfere with their evidentiary qualities; more often, the composition, lighting, and perspectives of Alejos’ photographs elucidate relationships among the subjects and amplify the details.


“Retouched: The Photographs of Baldomero Alejos” is open until June 1, 2006 at the David Rockefeller Center for Latin American Studies in the CGIS South Building, 1730 Cambridge Street and at the Center for Latino Arts, 85 W. Newton Street, Boston.


Link: http://www.thecrimson.com/article.aspx?ref=512691

Washington Hispanic

Imágenes de Ayacucho Perú
En blanco y negro registro visual histórico


RedacciónWashington Hispanic

Por primera vez el público norteamericano podrá ver imágenes del perfil humano de los habitantes de Ayacucho, Perú. La exhibición fue tomada de los archivos del fotógrafo Baldomero Alejos Bautista y organizada por el Centro de Estudios Latinoamericanos David Rockefeller de la Universidad de Harvard.
Exposición Fotográfica de Baldomero Alejos Bautista en el Centro Latinoamericanos de Estudios y la Casa de la Cultura

La exhibición será abierta para el público el miércoles 8 de marzo a las 5 de la tarde en el Centro
Latinoamericano de Estudios, 1730 de la calle Cambridge, Cambridge, y a las 7 de la noche en la Casa de la Cultura, 18 W de la calle Newton en Boston.

Alejos, llegó a Ayacucho en una etapa crucial de esta región, que sentía llegar la “modernidad” con la carretera que unió la capital con sus provincias. En este contexto capturó las imágenes que hoy constituyen el registro visual histórico de Ayacucho, de la primera mitad del siglo XX. El trabajo es un acercamiento a los temores y sentido de identidad de los distintos grupos ayacuchanos de esa época.

Link: http://64.23.77.250/Passissues/paper3_10_6/html/cultural.html#top

Baldomero Alejos nos Muestra Ayacucho


Baldomero Alejos nos Muestra Ayacucho

Ayacucho, pequeña localidad peruana que vivió lo mejor y lo peor del siglo XX. Épocas de gran desarrollo económico y tiempos de guerra civil conforman la historia de este lugar. Pero no fue hasta 2000 que se da inicio a la etapa de estabilización y recuperación de los negativos del trabajo del fotógrafo peruano Baldomero Alejos, transformándose en la única fuente de historia y costumbres de este pueblo perdido.Desde 1924 y hasta 1976, el nativo de Amaupata se dedicó por completo a registrar la vida cotidiana de esta comunidad. Grandes familias terratenientes, entre las que destacan los Parró, Protzel, Añaños, Canales y Alarcón, junto a campesinos e indígenas tuvieron que posar ante la ingeniosa e intimidante lente de Alejos.Este es el trabajo que la Estación Mapocho ofreció en la sala de fotografía Joaquín Edwards Bello durante el mes de abril. Impresiones hermosas y de gran calidad no permiten pensar que se trata de negativos casi perdidos, de películas del siglo pasado que por poco no salen de la colección personal del hijo del fotógrafo, Walter.Gran tratamiento del blanco y negro demuestran la experticia de este fotógrafo que sólo terminó la educación primaria. A pesar de la fotografía estar, principalmente, en manos de burgueses europeos, Alejos no titubeó en su labor, llegando a producir más de 60 mil valiosas imágenes.La identidad de este pueblo es tan bien mostrada que sin problemas pasamos de las altas clases a los pobres que no tienen ni zapatos, lo que da cuenta de la compleja sociedad que en esos años existía, no sólo en Perú, sino en toda Latinoamérica. Así el testimonio se transforma en la propia historia del continente, en sus costumbres cristianas de Semana Santa, en las ropas de fiesta, en las miradas honestas pero asustadas de hombres y mujeres, en la alegría de las familias, en la desesperación de los pobres y en las prácticas sociales que parecían tan locales y aisladas pero que se expresan en toda una cultura latino-indígena.Incluso de antropológico y sociológico se ha tildado el trabajo de este fotógrafo. Pero no por eso estamos hablando de un discípulo del naturalismo estético. El peruano también destaca por ser un maestro del retoque de luz y de las características físicas de sus retratados. Él mismo dice: “más cabello para quien le faltara, uniformidad facial para quien no la tenía y asesino de arrugas de vanidosas mujeres”.De esta manera cobran vida sus fotografías, en una mezcla de testimonio fiel de la realidad y un manejo estético en pos de la identidad propia del pueblo de Ayacucho. Trabajo insuperable si queremos entender un poco más sobre lo propiamente latinoamericano, lo que nos une como cultura y que, tantas veces debido a la interconexión global, parece haber sido olvidado.


miércoles, 5 de agosto de 2009

Three Peruvians: Chambi, Alejos, Meinel
by Mark Power

http://markpowerblog.com/2008/12/15/three-peruvians-chambi-alejos-meinel/

Is there something special about the rarified Andean air that influences the visions of three special photographers from Peru? They are Martin Chambi, Baldomero Alejos and Javier Silva-Meinel, and the correspondences between them are striking.

Chambi was from Cuzco and Alejos from Ayachuco, both over ten thousand feet in altitude. But then you have Javier Silva-Meinel who is from Lima at sea level so maybe this theory has to be tempered with the observation that the Hispanic-indian culture that permeates the air in Peru is as important as altitude.

Chambi was himself an Indian; Alejos consistently photographed the Indian culture of Ayachuco and Meinel, the modern photographer in this trio, has spent much time photographing the indians of the Amazon basin, not a surprising choice when you consider half the Peruvian population is of Indian descent. First, there were the Incas conquered by the conquistadores and their descendents the Quechuan Indians , and the Aymara, both of the Andean Highlands, and then the 40 or so tribes of the lowland Amazon region, the subject of much of Meinel’s work. And one mustn’t forget the Hispanic side of this culture: deeply Catholic, reserved and brooding: qualities of light that permeates each of the photographers’ work.

amanecer-en-la-plaza-de-armas1925Martin Chambi Plaza de Armas, 1925


Martin Chambi: 1891-1973

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self portrait 1922

Chambi’s magic pulses through his photographs, 
the unmistakable magic that distinguishes him from all the photographers with 
whom critics have wanted to compare him, from August Sander and Nadar to Edward Weston, Ansel Adams, Irving Penn, to Abraham Guillen himself. Mario Vargas Llosa

Outside of Latin America, Martin Chambi is the best known of the three, specially since his exhibition at the Mueum of Modern art in New York in 1979.

A working commercial photographer, his studio in Cuzco was well-known in Peru and still exists today under the supervision of his grandchildren.

Martín Chambi’s images laid bare the social complexity of the Andes. Those images place us in the heart of highland feudalism, in the haciendas of the large landholders, with their servants and concubines, in the colonial processions of contrite and drunken throngs. Chambi’s photographs capture it all: the weddings, fiestas, and first communions of the well-to-do; the drunkenness and poverty of the poor along with the public events shared by both. That is why, surely without intending it, Chambi became in effect the symbolic photographer of his race, transforming the telluric voice of Andean man, his millenary melancholy, his eternal neglect, his quintessentially Peruvian, human, Vallejo-like pain into the truly universal. One day Chambi will be recognized as one of the most coherent and profound creators photography has given this century. Amanda Hopinkson, From the book, “Martin Chambi 55″


I have long been fascinated by that curious sub-genre, the Group Photograph and one of its masters is certainly Martin Chambi.

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Fiesta of the Guardia Civil, Sacsayhuaman, Cuzco,1930.

I’m sorry these photos aren’t a little larger and I know there are even more dramatic examples of this man’s wizardry with groups. Satisfactory examples of all three of photographers are hard to find online so we go with what we can. He is almost unique in his use of deep space in his group photographs and like most of his images they are bathed in that Chambi light, dark and infused with a terrible beauty that characterizes many a Chambi photograph.

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Wedding of Don Julio Gadea, Prefect of Cuzco, 1930

Look at this justly famous 1930 photograph, for example; it looks like the wedding party is emerging from the deepest depths of the earth. I imagine Don Julio and his young bride have long since returned to those depths but here they are, frozen in time, on the pages of books and hanging on the walls of museums.

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This man, an indian giant, was photographed by Chambi many times. It is easy to believe that Diane Arbus at some point came across this picture. If not, it is one of those fortuitous examples of images bypassing their makers and speaking to one another directly:

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Diane Arbus, Jewish Giant, 1968

Baldomero Alejos: 1902-1976

Alejos is the least known of the three Peruvians - again outside of Latin America and maybe inside as well - and I only became acquainted with his work through the publication of a printing-on-demand book from Blurb.com.

Baldomero Alejos was also a commercial photographer who worked in Ayacucho most of his life, a city once known as a centre of Indian culture, now unfortunately more famed as the home of the Shining Path, Peru’s Maoist guerilla group.

One speculates he must have been familiar with the work of his better known contemporary, Martin Chambi, and a look at his work in this book confirms that impression. It will be up to some future historian to figure out whether the influence was reciproal or one-sided.

Alejos’s group photographs have many of the Chambi trademarks: deep space and the dark light. But this beautiful image is an exception: here the light is bright and luminous. And what an interesting way to compose a group shot so that the environment becomes predominant, making the point that it’s the hospital, the institution, not the people, who is the real subject of this beautiful image.

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This by the way, is the cover of the book, available from www.blurb.com. The text is in German and English so if you speak German you’re probably in good shape but the English is somewhat stilted, as if generated by an automatic translator.

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This Alejos photograph of a Peruvian nun illustrates another thing both Chambi and Alejos had in common and that’s the use of natural light studios. The north light, combined with the light of a high altitude, gives both men’s photographs their reserved, somber character.

I remember reading somewhere that Irving Penn , another master of north light, borrowed Chambi’s studio’s when he was in Peru and I wonder if he didn’t borrow a bit from his imagery as well.

pennki1841400Irving Penn, Cuzco, Peru


olejasBaldomero Alejos

The depth of feeling in both Peruvians’ work is extraordinary. I wish I had more to add of Alejos’ imges but so little is available of his work, and despite Chambi’s two books that’s true of his oeuvre as well. Relatively few Chambi pictures have been published, a small part of his archives, and when you consider the Alejos archives consist of over 60,000 images – well, all you can say is, photo historians get to work!

Javier Silva-Meinel, b. 1949

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Javier Silva-Meinel is becoming better known these days after several New York shows and a Guggenheim Fellowship for his work about Andean ritual practices. Much of his work has been in with Indian tribes in the Amazon Basin.

His work is distinctly different from his predecessors in that he’s not a documentarian, more a Magic Realist, with a stress on the symbolic and the mythic, firmly in line with the writing of Gabriel Garcia Marquez and the photography of other Magic Realists such as the Mexican photographer, Flor Garduno. Yet resemblances with Chambi and Alejos are many: the use of north light, a deep religiosity, a passion for Indian culture.

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I am lucky enough to own a print of this beautiful Indian woman with piranha fish pressed to her eyes. Lately, fish has been some thing of an obsession with Meinel and rightly so since it must reflect the impact fish have had among the culture of the Indian tribes who live along the Amazon.

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Meinel is sixty years old next year and it is time for some museum curator to take a trip south of the border and give this wonderful photographer a North American museum show with a definitive catalog. And while he or she is at it, they should take a longer look at Peru’s other marvelous photographers, Martin Chambi and Baldomero Alejos.